Esta semana ha entrado en vigencia en varios distritos de nuestra capital el arresto ciudadano, es decir, que cualquier persona común y corriente puede capturar a un ratero siempre y cuando sea encontrado in flaganti en el acto de la extracción de objetos valiosos, en términos más sencillos, choreándote.
Esto ha tenido muchas críticas del público y creo que con mucha razón, pues suponiendo que un civil capture a un ratero con la ayuda del serenazgo o cualquier otra persona lo más probable es que en cuestión de minutos éste sea soltado y esté libre en las calles de Lima, aunque esta vez queriendo tomar represalias contra la persona que lo arrestó.
Otra de las críticas es que no hay mucho apoyo de la policía en cuanto a estos arrestos y hay mayores probabilidades de que éstos malhechores sean un número mayor al de las víctimas.
Quizá con esto sólo se logre que ahora los “choros” vayan más preparados (en cantidad y en armas) a robar a sus víctimas.
Les dejo este video que encontré en el blog de LaMula en donde nos explica un poco más sobre este tema:
